Vincent van Gogh nació en Zundert, Países Bajos (Netherlands), el 30 de marzo de 1853. Hijo de un austero y humilde pastor protestante neerlandés, llamado Theodorus, y de su mujer Anna Cornelia, Vincent recibió el mismo nombre que le habían puesto a un hermano que nació muerto exactamente un año antes. Cuatro años después, el 1 de mayo de 1857, nació su hermano Theo, y luego nacieron cuatro hermanos más: Cornelius Vincent, Elisabetha Huberta, Anna Cornelia y Wilhelmina Jacoba. Durante su infancia estudió en la escuela de manera discontinua e irregular, pues sus padres le enviaron a diferentes internados. El primero de ellos en Zevenbergen en 1864, donde estudió francés y alemán. Dos años después se matriculó en la escuela secundaria HBS Koning Willem II de Tilburg, viviendo con la familia Hannik y permaneció allí hasta cuando dejó sus estudios de manera definitive, a los quince años de edad. Por entonces comenzó su afición por la pintura. Sobre su infancia, Vincent van Gogh en alguna ocasión comentó: «Mi juventud fue triste, fría y estéril».
Desde joven tuvo inclinación hacia el dibujo. Su primer trabajo fue en una galería de arte. Más tarde se convirtió en pastor protestante y en 1879, a la edad de veintiséis años, se marchó como misionero a una región minera de Bélgica, donde comenzó a dibujar a la gente de la comunidad local. Establecido en 1880 en Bruselas hizo amistad con el pintor neerlandés Anthon van Rappard; allí se inscribió en la Academia de Bellas Artes donde estudió dibujo y perspectiva. En esta época realizó esbozos y dibujos basados en las pinturas de Jean-Francois Millet, representando campesinos y mineros en su vida cotidiana, pintándolos en forma muy realista y con tonalidades oscuras. Estando en La Haya, su primo Antón, pintor de acuarelas, le aconsejó e insistió en la importancia de que aprendiese perspectiva y dibujo; Vincent hizo entonces sus primeras acuarelas y naturalezas muertas, utilizando tonos apagados, como se ve en las acuarelas Naturaleza muerta con col y zuecos (1881), y Los pobres y el dinero (1882). En 1885 pintó su primera gran obra, Los comedores de patatas; en esa época su paleta se componía principalmente de tonos sombríos y terrosos.
En su vida amorosa no fue muy afortunado: tras el rechazo de su prima Kee, Vincent, quizá por compasión, recogió de la calle a Clasina María Hoornik (Sien), una prostituta alcohólica, embarazada y con una hija, con la que vivió durante un año; tanto la madre como la hija le sirvieron de modelo. En el margen inferior del dibujo Dolor, escribió las palabras de Jules Michelet «¿Cómo es que hay en la tierra una sola mujer?» Sien, por la falta de recursos económicos, había vuelto a ejercer la prostitución y esto, unido a la gran presión que padecía Van Gogh por parte de su padre, de su hermano Theo y su primo Mauve, hizo que este intento de vida familiar también fracasara. Concluida esta relación con Sien, se trasladó a Drente, al norte de los Países Bajos, donde permaneció durante tres meses y pintó temas paisajistas al óleo, en los que se puede apreciar la diferencia con los dibujos realizados anteriormente. Como quería plasmar todos los detalles, realizó los óleos con trazos gruesos y pinceladas espesas. Esta temporada sintió más que nunca la soledad; en las cartas dirigidas a su hermano, le insistía en que abandonara su trabajo de comerciante y siguiese el camino de la pintura. En diciembre de 1883 regresó nuevamente a la casa paterna, esta vez en Nuenen, donde el padre había sido trasladado.
En noviembre de 1885 Van Gogh llegó a Amberes (Bélgica) donde rentó un pequeño taller encima de una tienda de pinturas; el alquiler lo pagaba su hermano. Compró en unos anticuarios algunas xilografías japonesas sobre madera, y se dedicó a copiar modelos de yeso de esculturas antiguas, expuestas en la entonces Real Academia de Amberes, a pesar de su desacuerdo con la enseñanza académica. Descubrió las pinturas de Rubens, las cuales gracias a su colorido y sus formas femeninas, le abrieron la alternativa del uso de colores como el carmín y el verde esmeralda. En esta época contrajo sífilis, que aunque fue tratada médicamente, le hizo perder casi todos los dientes. En febrero de 1886, comentó en cartas dirigidas a Theo que solo se había podido permitir seis o siete comidas calientes desde el mes de mayo anterior. En 1886 se mudó a París, a vivir con su hermano Theo, a quien avisó con esta simple nota: «Estaré en el Louvre desde el mediodía, o antes, si lo deseas». Theo, que trabajaba con la galería Boussod & Valadon, le mostró a Vincent los trabajos del impresionismo, lo que se tradujo en una paleta más luminosa, donde el color jugaría un rol fundamental en el resto de su obra.
En febrero de 1888 Van Gogh se mudó a Arlés, en el sur de Francia. Primero se instaló en una habitación situada en el Hotel-Restaurante Carrel, por la que pagaba cinco francos diarios; esto sobrepasaba sus posibilidades económicas y además el espacio era muy reducido para tener su taller. Pintaba todo lo que veía y ya no necesitaba estampas japonesas, como él mismo reconoció en una carta dirigida a su hermano: «Aquí no me hace falta para nada el arte japonés, porque me imagino estar en el Japón y nada más necesito abrir los ojos y ver lo que tengo delante». Sus primeros cuadros en Arlés fueron típicamente japoneses; la pintura Melocotonero en flor fue realizada en marzo de 1888. La luz y la preferencia por los colores vivos por la que es conocido surgió en esta época, cuando vivió en Arlés. Al principio de su estancia en Arlés se dedicó a la realización de retratos; sin embargo, tenía dificultades para conseguir que alguien posase para él, sobre todo si eran mujeres; la primera que pudo retratar fue una mujer joven al final del mes de julio, y le puso el nombre de La Mousmé, nombre japonés que le inspiró la lectura del libro Madame Chisanthème, de Pierre Loti. Con los hombres le fue más fácil convencerlos, ya que a cambio les invitaba a una copa en la taberna. Podía retratarlos sin ningún problema, y así realizó las obras de El campesino, retrato de Patience Escalier, El zuau, El lugarteniente Millet, y El cartero Roulin.
Van Gogh pasó todo el verano pintando paisajes al aire libre. Para realizar la composición colocaba en el fondo del cuadro toda la parte arquitectónica, con torres de iglesia, chimeneas, casas, pueblos, en una fina franja a la altura del horizonte, mientras que el primer plano lo reservaba para los campos y la vegetación. Esto lo hizo con el cuadro Vista de Arlés con lirios en primer plano, Los segadores con Arlés al fondo, La cosecha, Campos labrados, La viña verde y una de sus obras paisajistas más conocidas, El sembrador, realizada en el mes de junio, cuando la cosecha estaba casi a punto, como se puede apreciar en el campo de trigo maduro que hay detrás del sembrador. Con los colores azul y púrpura y los amarillos relucientes del sol y el cielo consiguió un contraste cromático.En la pintura Jarro con doce girasoles, pintado en agosto de 1888, Van Gogh buscaba el espíritu del simbolismo. La meticulosidad con que pintó las flores contrasta con la caótica situación de las hojas así como la pastosa aplicación del color que, delante del fondo azul claro, consigue que el cuadro tenga un significado que va más allá que la simple reproducción de las flores. Allí se ve la imaginación del artista y su gran fuerza expresiva, la cual exigía un gran delirio de sentimientos.
Los últimos años de su vida estuvieron marcados por sus permanentes problemas psiquiátricos, que lo llevaron a ser recluido en sanatorios mentales de forma voluntaria, entre los que se encontraba el manicomio de Saint Paul-de-Mausole en Saint-Rémy-de-Provence, donde ingresó el 8 de mayo de 1889. En el sanatorio tenía dos habitaciones disponibles, una de ellas habilitada para servirle de taller. Cuando empezó a salir a dar paseos por los alrededores de la clínica, creó obras donde los temas eran pinos, cipreses y olivos. Fue durante el mes de junio cuando desarrolló los efectos pictóricos ondulantes en los árboles. De los olivos con sus troncos sinuosos, hizo varios cuadros: Alpilles con olivos en primer plano, Olivo y Recolección de la oliva. Los pinos los tenía como modelos en el mismo jardín del hospital. Uno de los primeros cuadros fue Maleza, donde solo se aprecian los troncos en la parte inferior, con tonos azules fríos.
La primera exposición de la obra de Van Gogh fue en París en 1889, en el Salón de los Independientes, organizada más tarde que en otros años, para que pudiera coincidir con la Exposición Universal en ese mismo año. La elección de obras las hacían los mismos artistas, pero los nuevos socios solo podían presentar dos; Van Gogh le señaló a su hermano las dos pinturas que quería enviar: La noche estrellada (1888) e Iris (1889), expuso una colección de diez pinturas, en el Salón de los Independientes de París, en febrero de 1890. Meses más tarde, Vincent volvió a tener nuevos colapsos, que le duraron más que en las veces anteriores; padecía angustia, terror y alucinaciones con accesos de ira muy intensos. Cuando volvió a escribir a Theo, le explicó que había decidido abandonar la clínica. Después de una breve estancia en París con su hermano, decidió establecerse en Auvers-sur-Oise. Durante los últimos treinta meses de vida llegó a realizar 500 obras y en sus últimos 69 días firmó hasta 79 cuadros. El 22 de febrero de 1890, Van Gogh sufrió una nueva crisis que le duró hasta finales de abril, tiempo durante el cual fue incapaz de escribir, pero continuó dibujando y pintando.
El crítico de arte Robert Hughes escribe que entre mayo de 1889 y mayo de 1890, «tuvo arrebatos de desesperación y alucinación que le impedían trabajar, y entre ellos, meses en los que pudo hacerlo y lo hizo marcado por el éxtasis de extremo visionario». Sin embargo, su depresión empeoró y el 27 de julio de 1890, a la edad de treinta y siete años, mientras paseaba por el campo, se disparó en el pecho con un revólver. No se dio cuenta de que su herida era mortal y volvió a la pensión Ravoux, donde murió en su cama dos días después, en brazos de su hermano Theo. «Yo arriesgué mi vida por mi obra, y mi razón destruida a medias»; estas son las palabras de Vincent en la última carta encontrada en su lecho de muerte el 29 de julio de 1890. Vincent fue enterrado en el cementerio de Auvers-sur-Oise.
Van Gogh tuvo grandes dificultades como artista y como ser humano. Por una parte, luchó contra la depresión maníaca que muy posiblemente lo llevó al suicidio; falleció a los treinta y siete años de edad, por una herida de bala, aunque no se sabe con certeza si fue causada por el mismo, o se trató de un homicidio involuntario. A pesar de que existe una tendencia general a especular que su enfermedad mental influyó en su pintura, Hughes cree que las obras del artista están ejecutadas bajo un completo control; de hecho, se sabe que el pintor jamás trabajaba en los periodos en los que estaba enfermo.
Pintó unos 800 cuadros, entre ellos 43 autorretratos y 148 acuarelas, y realizó más de 1600 dibujos. Una figura central en su vida fue su hermano menor Theo, comerciante de arte en París, quien le prestó apoyo financiero de manera continua y desinteresada. La gran amistad entre ellos está documentada en numerosas cartas que se escribieron a partir de agosto de 1872. De las 800 cartas que se conservan del pintor, unas 650 fueron dirigidas a su hermano Theo; las demás son correspondencia estaban dirigidas a otros familiares y amigos. Desafortunadamente, la gran calidad de su obra tan solo fue apreciada y reconocida después de su muerte, en una exposición retrospectiva en 1890.
En la actualidad Vincent Van Gogh es uno de los pintores más famosos del siglo XX y es considerado uno de los grandes maestros en la historia de la pintura.Es mundialmente conocido y su nombre es celebrado por allanar el camino para muchos otros pintores que vinieron después de él. Sus pinturas se exhiben en distintos museos alrededor del mundo; algunas, como La noche estrellada, se han reproducido para multiples propósitos. El uso del color y los trazos vívidos en sus pinturas de paisajes y retratos, hicieron que su trabajo fuera memorable.

















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