viernes, 20 de enero de 2023

Historia de Mozart



Origen y primeros años

 

Su nombre completo era Johannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart, pero se le conoció más comúnmente como Wolfgang Amadeus Mozart. Nació en Salzburgo el 27 de enero de 1756; sus padres se llamaban Leopoldo Mozart y Ana María Pertl, quienes tuvieron antes seis hijos más. Su padre componía y daba clases de música. Wolfgang Amadeus fue un gran compositor, pianista, director de orquesta y profesor del Arzobispado de su ciudad natal, la cual era parte del Sacro Imperio Romano Germánico; actualmente dicha ciudad pertenece a Austria. 

 

En su niñez temprana, Mozart mostró una capacidad prodigiosa en el dominio de instrumentos de teclado y del violín. Contando tan solo cinco años de edad, ya componía obras musicales y sus interpretaciones eran apreciadas en el círculo de la aristocracia y la realeza europea. Cuando Wolfgang Amadeus tenía cuatro años tocaba el clavicordio y componía pequeñas obras de considerable dificultad; a los seis años, tocaba con destreza el clavecín y el violín. Tenía una memoria prodigiosa y una especial capacidad para improvisar frases musicales; además, podía leer música a primera vista. Su padre Leopoldo fue el único profesor de Wolfgang, y le enseñó tanto música como el resto de asignaturas académicas.

 

Viajes

 

Durante los años en los que Wolfgang Amadeus se estaba formando, su familia realizó varios viajes por Europa, en los cuales se presentaban tanto él como su hermana Nannerl, como niños prodigio. En enero de 1762 la familia entera viajó a Múnich, donde realizaron una  presentación en la corte del Príncipe de Baviera Maximiliano III, y luego en la corte imperial de José II de Habsburgo en las ciudades de Viena y Praga. El pequeño Wolfgang causaba sensación en cada concierto, aunque el dinero recolectado en este viaje no fue tanto como los elogios recibidos, y regresaron  a Salzburgo en enero de 1763.

 

En Junio de 1763 realizaron una gira de conciertos que duró tres años y medio, en la que la familia se desplazó a las cortes de Múnich, Mannheim, París, Londres, La Haya, otra vez a París y volvieron a casa pasando por Zurich, Donaueschingen y Múnich, cosechando grandes éxitos. Durante este viaje Mozart conoció a un gran número de músicos y las obras de otros compositores, en particular a Johan Christian Bach, a quien Mozart visitó en Londres en 1764 y 1765; Bach fue una influencia importante para el joven compositor. La familia regresó a Viena a fines de 1767 y permaneció en esa ciudad hasta diciembre del año siguiente. Estando allí fueron llamados al palacio por la madre del emperador, María Teresa, quien quedó encantada con el niño Wolfgang Amadeus hasta el punto de que incluso lo sentó en su regazo y lo besó.

 

La permanencia en la ciudad de Viena, uno de los principales centros de la música en esa época, culminó con dos recitales ante la familia imperial en el Palacio Schonbrunn. El pequeño Wolfgang Amadeus causaba sensación en cada concierto, aunque el dinero recolectado en este viaje no fue tanto como los elogios recibidos; podría decirse que este fue un viaje de prueba para su padre Leopold. En enero de 1763 la familia Mozart retornó a Salzburgo; el viaje había durado poco menos de un año.

 

Unos años después, Leopold y Wolfgang emprendieron viaje a Italia, dejando en casa a la madre de Wolfgang y a su hermana; dichos viajes duraron de diciembre de 1769 a marzo de 1771, y tenían como objetivo mostrar las capacidades del joven como intérprete y como compositor que maduraba rápidamente. En Bolonia Mozart conoció a Giovanni Battista Martini, importante teórico de la música en aquel tiempo y por quien Mozart siempre guardó un gran afecto. All´ fue aceptado como miembro de la Academia Filarmónica de Bolonia, considerada el centro de erudición musical de la época. El ingreso de Mozart en la Academia fue de manera extraordinaria, ya que aún le faltaba mucho para los veinte años, edad mínima exigida por el reglamento. 

 

Después, padre e hijo fueron a Roma en abril de 1770, donde escucharon el Miserere, de Gregorio Allegri, una vez durante una representación en la Capilla Sixtina. Esta obra tenía carácter secreto, pues solo podía interpretarse en dicho lugar y la publicación de su partitura estaba prohibida bajo pena de excomunión. Sin embargo, una vez llegó a la posada donde se alojaba, el joven compositor demostró poder escribir de memoria una versión muy aproximada de la partitura completa. El papa Clemente XIV, admirado del talento del músico de 14 años, lo nombró Caballero de la Orden de la Espuela de Oro.


 

Cada representación del joven Wolfgang Amadeus era una exhibición de su virtuosismo con el clavecín y el violín (se cuenta que ya en esa época podía tocar el teclado con los ojos vendados), y maravillaba a los espectadores improvisando sobre cualquier tema que le proponían. A los diecisiete años fue contratado como músico en la corte de Salzburgo, pero su inquietud le llevó a viajar en busca de una mejor posición, siempre componiendo de forma prolífica.

 

En Milán Mozart escribió la ópera Mitridate re di Ponto KV 87 en 1770, que fue interpretada con éxito. Esto supuso el encargo de dos nuevas óperas y Wolfgang, y Leopold volvieron dos veces más a Milán en 1771 y 1772 y desde octubre de ese mismo año hasta marzo de 1773 para la composición y los estrenos de Ascanio in Alba (KV 111, 1771) y Lucio Silla (KV 135, 1772). Leopold esperaba que a través de estas visitas, se consiguiera un contrato profesional para su hijo en Italia, pero sus esperanzas no se cumplieron. Hacia el final del último viaje a Italia, Mozart escribió la primera de sus obras más famosas y que todavía es interpretada extensamente en la actualidad, el motete Exultate jubilate KV 165.

 

Durante una visita que realizó a la ciudad de Viena, tras ser despedido de su puesto en la corte, decidió instalarse en dicha ciudad, donde alcanzó la fama que mantuvo por el resto de su vida, a pesar de las dificultades financieras que tuvo que afrontar. No obstante, la carrera de Mozart tuvo un gran impulso en la ciudad de Viena, donde realizaba con frecuencia interpretaciones como pianista, destacándose entre ellas una competición ante el Emperador con Muzio Clementi en diciembre de 1781. Pronto se «consolidó como el mejor intérprete de teclado de Viena». También prosperó como compositor y en 1782 completó la ópera El rapto en el serrallo, KV 384, que fue estrenada en julio de ese mismo año y obtuvo una enorme aclamación. A pesar de que Mozart aún no lograba su madurez y profundidad definitiva, en esta obra se expresa quizá por primera vez la dimensión dramática que se aprecia en las posteriores óperas del compositor; esta ópera le dio a Mozart el mayor éxito teatral que conocería en vida.

 

Matrimonio y familia

 

En el plano sentimental, Mozart estuvo pretendiendo a Aloysa Weber, pero ella lo desestimó y se casó con el actor Joseph Lange; entonces Mozart encontró consuelo en Constanze, la hermana menor de Aloysa, pero su padre Leopold no apreciaba a esa familia puesto que creía que querían aprovecharse del éxito de su hijo. No obstante, Wolfgang Amadeus y Constanze se casaron en Viena en agosto de 1782. Para celebrar la unión y para calmar a su padre, Mozart compuso la inconclusa Gran misa en do menor (KV 427). Pensaba estrenarla en Salzburgo con Constanze como primera soprano solista, pero sólo pudo hacerlo en agosto de 1783, aunque no logró su objetivo. Mozart deseaba demostrar a sus padres que había sabido elegir, pero Leopoldo y Nannerl jamás terminarían de aceptar a Constanze. Del matrimonio de Wolfgang Amadeus con Constanze hubo seis hijos: Raimundo Leopoldo, Karl Thomas, Johann Thomas, Theresia Constanzia, Anna Maria y Franz Xaver, de los cuales solo dos sobrevivieron, Karl Thomas y Franz Xaver.


 

En 1783, Wolfgang Amadeus y Constanze visitaron a los padres de éste en Salzburgo. Leopold y Nannerl fueron, apenas corteses con Constanze, pero esta visita motivó a Wolfgang Amadeus para componer una de las grandes obras litúrgicas de Mozart, la ya mencionada Gran misa en do menor (KV 427). Aunque estaba sin completar, fue estrenada en Salzburgo, con Constanze cantando las partes solistas 

 

Entre 1783 y 1785, Mozart organizó varios conciertos en los que realizaba interpretaciones como solista, presentando tres o cuatro nuevas obras para piano en cada estación. Ya que el espacio en los teatros era escaso, reservó lugares poco convencionales para realizar sus conciertos, como un cuarto grande en un edificio de apartamentos (Trattnerhof), y en el salón de baile de un restaurante (Mehlgrube), entre otros. Los conciertos eran muy populares y de los que él estrenó algunos todavía son obras básicas de su repertorio. 

 

Obra musical

 

En sus últimos años de vida, compuso la mayoría de las sinfonías, conciertos y óperas que más reconocimiento tuvieron, tales como Requiem. Según el crítico de música Nicholas Till, Mozart siempre aprendía velozmente de otros músicos y desarrolló su propio estilo de gran esplendor y madurez que abarcó “desde la luz y la elegancia, a la oscuridad y la pasión, todo bien fundamentado en una visión de la humanidad redimida por el arte, perdonada y reconciliada con la naturaleza y lo absoluto”. 

 

La producción sinfónica e instrumental de Mozart consta de: 41 sinfonías entre las que destacan la  nº 25 en sol menor, KV 183 (1773), la nº 31, en re mayor, KV 297, París (1778), la nº 35, en re mayor, KV 385, Haffner  (1782); la nº 36, en do mayor, KV 425, Linz (1783); la nº 38, en re mayor, KV 504, Praga (1786); y las tres últimas (la nº 39, en mi  mayor, KV 543; la nº 40, en sol menor, KV 550; y la nº 41, en do mayor, KV 551,  compuestas en 1788. También compuso varios conciertos (27 para piano, 5 para violín y varios para otros instrumentos); 18 sonatas para piano, 36 para piano y violín y para otros instrumentos, que constituyen piezas clave de la música mozartiana; música de cámara (dúos, tríos, cuartetos y quintetos); adagios, 61 divertimentos, serenatas, y marchas.

 

Con respecto a su producción operística (22 óperas), después de algunas obras «menores», sus grandes títulos llegaron a partir de 1781: Idomeneo rey de Creta (1781); El rapto en el serrallo (1782), la primera gran ópera cómica alemanaLas bodas de Fígaro (1786), Don Giovanni (1787) y Cosi fan tuitte (1790), escritas las tres últimas en italiano con libretos de Lorenzo de Ponte; La flauta mágica (1791), en la que se reflejan los ritos e ideales masónicos, y La Clemencia de Tito (1791).

 

Enfermedad y fallecimiento

 

La salud del compositor empezó a declinar y su concentración disminuía. Mozart se sintió enfermo durante su estancia en Praga en septiembre de 1971 durante el estreno de su ópera La clemenza di Tito (KV 621), compuesta en ese año como un encargo para los festejos de la coronación de Leopoldo II como emperadorLa obra fue acogida con frialdad por el público. 

 

Al regresar a Viena, Mozart se puso a trabajar en su obra Réquiem, y preparó en compañía del empresario teatral y cantante Emanuel Schikaneder los ensayos de La flauta mágica. Esta se estrenó con enorme éxito el 30 de septiembre, con el propio Mozart como director. En octubre su salud empeoró. Cuando caminaba con su esposa por un parque público, de pronto se sentó en un banco y muy agitado comentó a Constanze que alguien lo había envenenado. El 20 de noviembre la enfermedad se intensificó y cayó postrado en cama, sufriendo hinchazón, dolores y vómitos.

 

El 5 de diciembre de 1791, aproximadamente a la medianoche, llegó el médico y ordenó que le pusieran compresas frías de agua y vinagre sobre la frente para bajarle la fiebre. Sin embargo, su cuñada Sophie se mostró reacia a hacerlo, puesto que pensaba que no sería bueno para el enfermo el cambio tan brusco de temperatura. Esto hizo tanto efecto en él que perdió el conocimiento y no volvió a recuperarse hasta su muerte a las doce y cincuenta y cinco minutos de la madrugada, Mozart falleció en Viena a la edad de 35 años y 10 meses, y su funeral tuvo lugar en la Catedral de San Esteban (la misma iglesia donde se había casado con Constanze), el 6 de dicembre. 

 

Las circunstancias de su fallecimiento prematuro han sido objeto de numerosas especulaciones y elevadas a la categoría de leyenda. La inesperada y misteriosa muerte de Mozart ha suscitado gran interés. En el acta de defunción oficial constaba que el compositor austriaco había fallecido a causa de una «fiebre miliar aguda», una descripción que no basta para identificar la causa en la medicina moderna y que es demasiado amplia e inexacta, ya que no se llevó a cabo la autopsia debido al avanzado estado de descomposición en que se encontraba el cadáver.

 

Legado


Su influencia en toda la música de occidente es profunda; como muy bien lo dijera otro gran compositor como Ludwigh van Beethoven, quien escribió sus primeras composiciones a la sombra de Mozart, y como Joseph Haydn quien afirmóque «la posteridad no verá tal talento otra vez en cien años». Lo más importante a destacar de su vida es la influencia que Mozart ejerció sobre los compositores de generaciones posteriores. Después de su muerte aumentó su reputación y el estudio de sus partituras ha sido una parte común de la educación de los músicos clásicos. Ludwig van Beethoven, catorce años más joven que Mozart, valoró y estuvo profundamente influido por sus obras, al que conoció cuando era un adolescente. Es así como Beethoven interpretó en la orquesta de la corte de Bonn las óperas de Mozart y viajó a Viena en 1787 para estudiar con él.

 

Actualmente se le considera como el más grande maestro del Clasicismo, y como uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia. Su obra abarca todos los géneros musicales de su época, e incluye más de seiscientas creaciones, en su mayoría reconocidas como obras maestras de la música sinfónica, de conciertos y de cámara, logrando amplísima popularidad y difusión internacional.

 

 

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